El 11 de setiembre del 2001 fue quizás la fecha más trágica para los Estados Unidos; por primera vez en su historia, recibió un ataque tan terrible bajo su propio cielo que desencadenó muerte, dolor y psicosis colectiva, además de efectos económicos. ¿Fue la religión, la causa de este cruento acto? ¿son los creyentes en Dios, de todas las religiones, asesinos en potencia, capaces de matarse y de matar a otros?
Esto fue lo que afirmó Richard Dawkins el 11 de Octubre del 2001
al cumplirse el primer mes de esta tragedia.
El presente artículo, contesta a estas preguntas